El Principito ¿La obra maestra de Exupéry? - Reseña
- José Ángel Martínez

- 22 ago 2020
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 25 jun 2023
A Leon Werth: Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona mayor es capaz de entenderlo todo, hasta los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Verdaderamente necesita consuelo. Si todas esas excusas no bastasen, bien puedo dedicar este libro al niño que una vez fue esta persona mayor. Todos los mayores han sido primero niños. (Pero pocos lo recuerdan). Corrijo, pues, mi dedicatoria:
A LEON WERTH CUANDO ERA NIÑO.
Antoine De Saint-Exupéry nos sorprende con esta magnífica obra, cargada de grandes emociones, personajes entrañables, espléndidas técnicas bien utilizadas y sin duda un fuerte y claro mensaje. Permítenos compartirte lo que significó El Principito para nosotros.
Sin duda esta no es la única gran obra escrita por Exupéry, el escritor y piloto francés posee en su repertorio otras obras como El aviador (1926), Correo del Sur (1928), Vuelo nocturno (1931), etc. Exupéry se encargó de que cada una de ellas contengan una parte de sí mismo, mostrando que el hombre no es más de lo que hace. El Principito nos llama mucho la atención; como dice el mismo autor: Perdón por no haber dedicado este libro a los niños, siendo este (para nosotros), el mejor lugar de dónde partir para reseñar este libro: Un libro de niños para adultos, un cuento con toques de novela y poesía, donde se nos presentan a los adultos como unos seres extraños, que no entienden nada, que sólo piensan para sí, ellos son el problema, ellos son como niños.
Es una crítica a cómo estamos acostumbrados a manejarnos ante cualquier situación, generalizando, apreciando sólo lo físico, lo material; el autor casi como una bofetada en la cara, nos dice: Lo esencial es invisible a los ojos. Esta proposición, Exupéry la representa con los niños, esos que para muchos son casi insignificantes y no son lo suficientemente “serios” para darles importancia. Lo que nos impresiona y nos llama la atención es cómo el autor ejecuta, desarrolla y transmite el mensaje. Tal vez te esperas un cuento de hadas para niños falto de carácter y significado, sin embargo, el autor nos adentra en la historia de un piloto y su amigo el principito, donde cada personaje con sus propias características refleja los defectos y virtudes de los seres humanos y por lo tanto juegan un papel importante dentro la trama de la historia, cada uno deja una parte de sí en el lector.
¿Cómo te tratas a ti mismo? ¿A los demás? ¿A tus amigos? Te sientes conectado con los sentimientos del Principito, por unas pocas horas, minutos, segundos, llámalo como quieras, recuerdas lo que pocas veces pasa por tu cabeza: la niñez; la etapa donde se cimentaron las raíces de lo que hoy es tu carácter. El autor, de una manera u otra te traslada a los recuerdos te tu inocencia. Nos encanta esa forma en la que el autor te hace sentir las emociones del pasado, creando imágenes y ambientes casi perfectos logrando dejarte pensando, analizando sobre lo que acabaste de leer.
Las personas mayores son muy extrañas, dijo el Principito y no cabe duda de que estaba en lo cierto. Según el libro, los adultos siempre necesitan una explicación, les encanta dar órdenes, necesitan ser admirados, beben para olvidar, les parecen interesantes los números, siempre tienen algo qué hacer y no se arriesgan a explorar. El autor no se aleja mucho de la realidad y nos declara lo triviales que somos, El Principito nos induce a ser más puros, a mirar más allá de las apariencias, a arriesgarnos a sentir, a no sólo pensar en nosotros mismos y, lo más importante: a vivir acompañados de las personas que amas. Sólo basta, como dice el mismo autor, "domesticarnos", aunque nos expongamos a llorar un poco.
Es una locura odiar a todas las rosas porque una te pinchó, renunciar a todos tus sueños porque uno de ellos no se realizó.

Fuentes:
Si te interesa leer el libro aquí debajo te dejamos el link:



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